Caja de madera para castañuelas maragatas.

Caja de madera para castañuelas maragatas.

Castañuelas de madera de morera con las iniciales de su duela y su estuche de nogal. Con mariposa incrustada. Más »

Cruz de Chana de Somoza

Cruz de Chana de Somoza

Cruz realizada con madera de roble. Más »

Armarito

Armarito

Armarito realizado con madera de Nogal. Más »

Atril de taracea

Atril de taracea

Atril realizado con madera de manzano y encina. Más »

Armario joyero en taracea.

Armario joyero en taracea.

Armario joyero realizado con madera de nogal. Más »

 

Pequeña biografía. Quien Soy

La breve reseña de mi biografía

Siendo niño acudía asiduamente a la carpintería familiar, fundada por mi abuelo Pablo en los años veinte del siglo pasado. Allí me fui familiarizando con las herramientas y máquinas y con los distintos trabajos realizados por mi padre, tíos y demás operarios.

Como mis primos, inicié la construcción de banquetas, husos para hilar y peonzas y que luego intentábamos vender en la feria de Lucillo y romería de Los Remedios de Luyego, y a veces lo conseguíamos.

En mis últimos veinte años, especialmente una vez jubilado, he dedicado mis ratos libres, como distracción, a la confección de pequeños objetos de madera: estuches, portarretratos, cubiletes, pequeños muebles y otros más elaborados y complicados como taraceas, barcos a escala…

Aquí os presento, fruto de estos años, los distintos trabajos realizados y destinados a familiares y amigos.

ARQUETA DE ROBLE Y CASTAÑUELAS DE CIRUELO

Arqueta de roble y castañuelas de ciruelo con sus borlas de hilo.

Arqueta de roble. Su madera es una madera dura y pesada, de gran densidad. Tiene anillos muy visibles y de color pardo. Es resistente a la humedad, uno de los problemas de la madera más comunes, por lo que ha sido utilizada para la construcción relacionada con los barcos, por ejemplo.

El roble pertenece a la familia de las fagáceas y hasta los 15 metros sin ramas, que empiezan a desarrollarse a esa altura. Crece durante décadas y puede vivir hasta 600 años, aunque deja de crecer antes, aproximadamente una vez han pasado 2 siglos. Sus hojas son caducas y el árbol produce flores cuyos frutos, las bellotas, maduran hacia septiembre.

La madera de roble es quizás, junto a la de pino, la más popular. Lo es por su excelente relación entre calidad, apariencia, resistencia y facilidad para trabajar. Es una de las opciones favoritas tanto para carpinteros como para consumidores.

Desde un punto de vista estético es para muchos la madera de referencia. Es imposible encontrar dentro de un catálogo de cualquier fabricante de suelos o tableros varios tipos de roble: envejecidos, blancos, naturales, oscuros… Encontrándose estos diseños además entre los más vendidos.

Existen importantes variaciones en el precio de la madera de roble. Estas se deben al tipo, disponibilidad, abundancia, etc. No es una madera barata, pero gracias a su abundancia y teniendo en cuenta su calidad, tampoco es excesivamente cara. Otras maderas con características similares tienen un precio significativamente superior.

Lo podemos encontrar en el Norte de Europa, en la mitad este de Norteamérica, Canadá,  Japón, Turquía, Norte de África o Ásia Menor. En el caso de España, la mayores poblaciones las encontramos en el norte de la península (Galicia, Cornisa Cantábrica y Pirineo).

La distribución del roble en España lo sitúa en la zona atlántica. Es común en toda la zona de Galicia, así como en la cornisa cantábrica y puede encontrarse también en la zona del Pirineo.

El color del roble varia de los marrones claros a oscuros, pasando por tonos blanquecicos, rojizos o amarillos. Existen muchas especies, cada una de ellas con particulares tonalidades de color.Es una madera resistente y relativamente densa. Entre los 700-770 kg/m3 de densidad con un grado de humedad del 12%.

Su fibra recta y grano medio.Tiene una buena resistencia a la humedad. De hecho el roble fue utilizado durante siglos para fabricar barcos.

Es resistente frente a hongos y medianamente frente a las termitas.

Fácil de trabajar. Tanto en el aserrado como en el cepillado los inconvenientes son los derivados de su dureza. Fácil clavado y atornillado.Puede dar algún problema de encolado con colas alcalinas.Buen acabado con barnices y/o pinturas. Secado lento. Existen riesgo de fendas y ligeras deformaciones ante un mal secado.

Esta arqueta de roble mide 25 cm de larga, 20 de ancha y 9,5 de alta. Es madera vieja, de usos anteriores. Está trabajado a mano, tanto las molduras como las cenefas. La tapa, en su cara superior, presenta un trabajo en taracea de figuras geométricas de distintas maderas, nogal, haya, sapelli, roble, coral…

Su contraportada, también en taracea, con el nombre de la destinataria, mi hija, que aún no disponía este trabajo realizado por su padre.

Las castañuelas son de madera de ciruelo con unas tonalidades rosáceas que le dan una finura y colorido muy especiales. Sus borlas, tan vistosas, han sido confeccionadas por su madre con mucho amor.

Portada superior de rombos

Cara superior de la tapa

Portarretratos con decoración de motivos geométricos

Marcos con motivos geométricos de distintas maderas

Acabo de realizar una serie de cinco portarretratos utilizando como decoración motivos geométricos. He usado distintas maderas para su realización.

Los dos primeros son de espino albar.

Arbusto de hoja caduca, de ramas espinosas, flores blancas y olorosas y fruto ovoide de piel rojiza y pulpa dulce. No supera los 5 m de altura.

Este lo he decorado con motivos florales geométricos y coloreados, el segundo sin colores.

El tercero es de manzano.

La madera de manzano es de excepcional dureza y textura, de color pardo rojizo, por lo que ha sido utilizada para confeccionar útiles de cocina como cucharas, también se ha utilizado en pequeñas esculturas y tapones de frascos por los perfumistas.

El cuarto es de madera de negrillo (olmo).

Ulmus minor, el olmo común o negrillo, es una especie de árbol perteneciente a la familia Ulmaceae.

Es un árbol caducifolio de porte elevado y robusto, que puede alcanzar una altura de hasta 40 m. Su tronco es grueso, algo tortuoso y ahuecado en los ejemplares viejos, sobre todo los sometidos a podas; corteza pardo-grisácea o pardo oscura, muy áspera y resquebrajada. Copa amplia, de follaje denso, redondeada, que proyecta una sombra intensa.  Hojas simples, alternas, aovadas, puntiagudas, con el borde simplemente o doblemente aserrado, redondeadas o acorazonadas, con asimetría basal debido a que la inserción superior del limbo en el peciolo tiene lugar a una distancia menor de la inserción con el ramillo. Flores precoces, agrupadas en inflorescencias de hasta 30 flores, de forma que el fruto madura y se disemina antes que las hojas estén completamente formadas. La corteza del olmo es rugosa y con varias capas.

Portarretratos de espino común (anverso)

Portada con motivos florales en color

Estuche de madera de castaño para castañuelas

Cajas de madera de castaño y roble para castañuelas

Este principio de año he estado elaborando este estuche de madera de castaño para alojar las castañuelas que voy ha construir para una persona muy especial y muy apreciada. Mide 25 cm de larga, 20 de ancha y 8 de alta.

La cara superior es de castaño con una mariposa en taracea, el frente con una greca a modo de faldón de corredor maragato bajo la moldura superior y una cenefa en su parte inferior. La contraportada, en taracea, presenta las iniciales de la destinataria.

La madera de castaño es reconocida entre los profesionales por sus nobles cualidades:
Elevada durabilidad natural: su composición química con alto contenido en taninos y su baja permeabilidad le confieren gran resistencia a la podredumbre en el exterior y a los xilófagos en el interior. El mejor exponente de esta durabilidad lo encontramos en los hórreos, muchos con más de 300 años de antigüedad.

Gran estabilidad dimensional: Es una de las maderas mas estables, es decir, poco nerviosa. Esta característica es especialmente ventajosa en trabajos donde la madera va a estar sometida a grandes variaciones de humedad y temperatura, como es el caso de las ventanas, puertas y tarimas.

Medianamente densa, lo que en elementos como ventanas o puertas supone una gran ventaja al sufrir menos los elementos de que se suspenden.

Belleza: Estéticamente muy atractiva, encaja bien tanto en ambientes rústicos como modernos. Es más cálida que su homólogo el roble y gana en belleza con el paso de los años.
El castaño ha sido la madera tradicionalmente empleada en el norte de España, Portugal e Italia para la construcción, carpintería y fabricación de muebles. En estos lugares hoy en día sigue siendo muy apreciada, por encima del roble y el iroko.
EL ÁRBOL:
De distribución circunmediterranea, llega por el este hasta el Cáucaso, por el norte alcanza el centro de Europa y baja hasta montes del norte de África. En España se encuentra en las zonas húmedas del norte, así como en algunas zonas del centro y Sur de la Península.

Aunque siempre se ha pensado que el castaño fue introducido en la Península Ibérica de mano de los Romanos, datos palinológicos (polen fosilizado) del cuaternario recopilados en la mitad norte peninsular, han revelado que esta especie formaba parte de la flora de aquella época. Eso sí, los romanos fueron responsables de su amplia propagación, fundamentalmente por su fruto.

Es un árbol de gran desarrollo que puede alcanzar los 30 m. de altura. Porte erecto o semierecto. Rápida formación del duramen, características que lo distingue de otras especies. Sistema radical profundo. Tienen un a gran longevidad pudiendo sobrepasar 1000 años de vida.

El castaño proporciona fruto, madera, sombra y enriquece las condiciones del suelo en el que vive, además de crear uno de los bosques más bellos que existen. Las excelentes características de su madera dieron lugar a que fuera ampliamente utilizada para los más variados usos. Se ha empleado tradicionalmente para la construcción (pontones y vigas), carpintería interior y exterior, toneles, barcas, postes y hórreos. Con las varas más finas de este árbol se fabrican cestos. Siempre ha sido muy apreciada para la elaboración de muebles, chapado fino o ebanistería en general. Otra aplicación ha sido el aprovechamiento de sus taninos en la industria de los curtidos.

En la actualidad, el castaño es una de las especies forestales más importantes y apreciadas por la calidad de su madera y sus múltiples aplicaciones.
LOS TANINOS EN EL CASTAÑO:
Los taninos, conocidos también por ácidos tánicos, son glúcidos con propiedades colorantes y antioxidantes. Se encuentran en el interior de la madera, y en contacto con el agua se pigmentan.

La madera de castaño muestra un alto contenido en taninos en su composición química. Esto, junto con su baja permeabilidad, le confiere gran resistencia a la podredumbre en el exterior y a los xilófagos en el interior y por ello tiene una elevada durabilidad natural.

 

 

Taracea con mariposa

Cara superior

Atriles de castaño realizados en el verano de 2017

Atriles de castaño del país para dos iglesias de la comarca

Son muy similares, casi iguales. La primera fotografía de los atriles de castaño  corresponde a su vista frontal, con el reposalibros muy vistoso. La segunda foto nos enseña la parte posterior y la cenefa del regulador de la inclinación. La tercera imagen corresponde a la vista lateral con el apoyo regulable ante un motivo floral.

Los preparé con madera de castaño del país. Espero que sean de utilidad en la iglesia y permitan colocar el misal y su lectura cómoda.

El castaño  es un árbol que ha estado muy presente en la cultura ibérica, ha proporcionado a nuestros antepasados frutos, sombra, ramoneo para el ganado, leña y madera. El castaño se distribuye alrededor del mar Mediterráneo, desde el mar Caspio hasta el océano Atlántico, es autóctono de la península ibérica y con la llegada de los romanos a la península ibérica amplió su distribución e importancia cultural. Se pensaba que fue introducido por los romanos, pero estudios polínicos en turberas han desmentido esta teoría y hablan de su presencia desde hace casi 8.000 años (Montes del Buyo, Lugo). En Pontevedra se puede visitar el Castillo de Soutomaior donde vegetan castaños milenarios o bajar a Las Villuercas y conocer al “Abuelo”, un castaño que data desde el año 1.353.

Si el objetivo es la obtención de madera se recomienda un turno de aprovechamiento cercano a 50 años que es cuando alcanza un diámetro aproximadamente de 50 cm. Desde su resalveo o plantación o corta de regeneración se realizan clareos y claras disminuyendo la densidad inicial de 815 -1.430 pies/ha hasta 140 – 180 pies/ha, que serán los pies de porvenir.

Una vez llegado el turno se realiza el aprovechamiento y se traslada la madera de castaño en rollo a un aserradero que será el encargado de despiezar el fuste. En la madera de castaño está muy diferenciada la madera de albura y duramen, la albura tiene un color blanco amarillento que al envejecer se transforme en color oro viejo. Es una madera de dureza blanda y poco nerviosa, es decir, tiene una gran estabilidad dimensional frente a los cambios de humedad.

El uso de la madera de castaño puede tener diversos destinos como; carpintería, puertas, ventanas, suelos,
ebanistería, tonelería, construcción, chapas decorativas y construcción naval. Su elevada durabilidad natural gracias a su composición química con alto contenido en taninos y su baja permeabilidad hacen del castaño una madera muy durable. Tiene una fácil mecanización para ser clavada, atornillado, pulida, encolada, teñida o barnizada.

Los taninos del castaño otorgan una gran durabilidad a la madera pero pueden aflorar al exterior emporando la apariencia al aparecer un moteado negro. Para evitar la exudación de los taninos de la madera de castaño se recomienda aplicar un lasur, barniz o aceite por todas sus caras que impida este movimiento de los taninos al exterior de la madera.

Frente del atril

Segundo atril

Castañuelas personalizadas

Castañuelas maragatas con las iniciales del destinatario grabadas  y sus lazos.

Hoy traigo al blog castañuelas que he realizado este verano de 2017 para amigos y conocidos. Las primeras que os presento son de madera de ciruelo, con ricos contrastes rojizos y ocres. La madera de ciruelo es muy vistosa por sus coloridos, contrastes y vetas. Suenan muy bien. Una maragata muy conocedora del baile maragato las probó y su sonido fue excelente. Ahora el muchacho que las recibió ha de aprender a tocarlas y participar en los vistosos bailes de la tierra.

Bellas castañuelas de ciruelo

Imagen anterior con las iniciales grabadas.

Castañuelas maragatas

Castañuelas maragatas de madera de nogal

Las castañuelas son un instrumento musical de percusión, de madera, conocido desde hace unos tres mil años provenientes de Oriente Próximo. Gracias al comercio, se expandieron por los países del Mediterráneo, hasta llegar a España, el país que mejor las ha conservado, desarrollando su uso, siendo uno de los instrumentos nacionales, al igual que la guitarra española, clásica o flamenca. En Maragatería (León) forman parte de su folclore, en sus bailes, pasacalles, rondas…

Se construyen de diversas maderas, aunque las de urz, morera, nogal, manzano son las más usuales y las que mejor suenan. Los artesanos son quienes las construyen en sus ratos libres, en los seranos, en los corrillos… Comienzan por hacerse con la madera, tarea ardua, especialmente con la madera de brezo (urz), que una vez conseguida en el monte es necesario cocerla y enterrarla durante un año, para que no se raje.

El artesano, una vez que elije la madera, la prepara y corta en trozos, según el tamaño de las castañuelas. Muchos de ellos hacen el hueco mediante navajas de filo curvo, otros se valen del torno, que facilita la labor. Estos últimos colocan y amarran el trozo destinado sobre el plato del torno y realizan el hueco del reverso de la castañuela mediante la gubia.  Seguidamente, mediante una plantilla, se dibuja la silueta de ella y, con la ayuda de la navaja y escofina, van dándole forma poco a poco. Posteriormente diseñan las letras o el dibujo que van a llevar y terminan lijando las superficies.

Estos artesanos también hacen las flautas y los tamborines y hasta cucharas y tenedores de la misma madera.

Seguidamente os presento castañuelas personalizadas recientemente construidas, de madera de nogal común.

Pasadores para cabello de mujer y agujas

Pasadores y recogedores del pelo con agujas de madera

Hace unos veinte años mi hija me pidió que le hiciese pasadores del pelo de madera. Fruto de sus diseños e intereses fui consiguiendo estos ejemplares.

Unos están realizados mediante maderas de distintos tipos (nogal, sapeli, encina, roble o haya) ensambladas y luego preparadas según el diseño imaginado, otras están hechas en taracea.

En la primera foto con cuatro modelos, el primero con láminas de maderas de haya y nogal ensambladas y con la aguja también de madera de nogal; en el segundo, encina roble y nogal con aguja de encina con cabeza en corazón; en el tercero, encina y nogal con aguja también en nogal, y en el cuarto, de urz con aguja en nogal.

En la segunda jugué en su diseño con los mismas clases de madera. En la última, continué con igual tipo e introduje la taracea y bases metálicas.

Las agujas para moños fueron preparadas con distintas maderas (espino, ciruelo y nogal). Una, la primera, en madera de espino decorada con un motivo floral de distintas maderas, la segunda, de ciruelo con grabación de una hoja de roble en la empuñadura, y la tercera, de nogal con incrustaciones de cerezo. La última foto corresponde a dos agujas, la superior, el trébol, de nogal y la segunda con la flor, de ciruelo.

Al final muestro cinco colgantes de madera en forma de clave de sol.

Pasadores de madera con aguja

Pasadores de madera

MARCOS PARA FOTOS ESPECIALES

Marcos y portafotos muy especiales

Ahora expongo marcos y portafotos singulares: dos marcos para colgar, el primero para mis nietos hermanos donde estarán sus retratos en tres momentos de vida, y el otro el conjunto de los primos de mis nietas; el portarretratos corresponde a mi hija, confeccionado hace ya bastantes años.

El primero es de manzano y olivo, el segundo de nogal y arce (el interior blanco) y el portarretratos, de nogal con incrustaciones en haya.

Marco de manzano y olivo con motivo floral

Marco de pared

Marco de nogal con flores

Marco de los primos

Portarretratos con incrustaciones.

Portarretratos de nogal

Cestería en mimbre

Taller de cestería con mimbres (brimbias) de piorno.

En el otoño de 2015, me propuse tejer las brimbias que había obtenido durante el año (ahora son muy escasas debido a la falta de ganado y de agricultura), recordando la  recolección que había hecho en mi niñez para que un primo  me realizara algún cesto.

Fruto de mi labor de principiante son estas dos cestas, que, aunque con deficiencias, logré terminar.

Primero visité el campo buscando las brimbias de un año, las cuales me resultó costoso dar con ellas. Una vez conseguidas, las ripié (le quité la monda) y después de ponerlas a ablandar en agua, inicié el tejido. Aquí os presento mis dos primeros trabajos.

Cesto con asa de brimbias

Cesto de brimbias peladas

Cesta de usos varios

Cesta para coser

Molinos antiguos en el mundo rural

       Los molinos del mundo rural en la Maragatería.

Los molinos

 Los molinos nacieron en el mundo rural para satisfacer la necesidad de subsistencia, como complemento de la agricultura. En la Maragatería, como en el resto de la provincia de León, los molinos eran generalmente  comunales: los derechos  de molienda, heredados o comprados,  se reducían a unos determinados días o unas horas.

Muchos eran los molinos que había en las riberas de los ríos y regueras. Los molinos rastreros pertenecían a una comunidad del pueblo. Cada comunero disponía de días, medios o cuartos de día para poder moler. Estas velías pasaban de padres a hijos. En la margen izquierda del Duerna hubo abundantes molinos de este tipo hasta finales del siglo XX.

En Pobladura existió el del tío Ángel, que terminó produciendo la luz para el pueblo y otros dos más, aún en funcionamiento.

En Chana de Somoza, en el paraje de Las Charcas, al lado mismo del río Duerna, se encontraba la Maquinina, trasladada a su actual emplazamiento de La Magdalena en los años treinta, aún en activo; en La Puente, junto al puente de madera, hubo otro funcionando hasta los años sesenta; En El Cereiro, el del tío José, llamado el Pisón porque se utilizó para pisar el lino; en La Magdalena, al poniente de la actual Maquinina, aún hay restos de otro de vecinos de Busnadiego, adquirido por Pablo Martínez y desaparecido en los años treinta, y los tres de Valdespino, de vecinos de Piedras Albas. Además de estos existían dos maquileros, con autorización oficial, el del Manco en Las Charcas y el de Pablo Martínez en El Mayán.

En Filiel hubo dos, ambos maquileros, los de Alejo Alonso y el tío Domingo;  en Boisán el del tío Guillermo y La Molinica, de Jerónimo de Villalibre.

En Molinaferrera, en el río Cabrito -afluente del Duerna-, existieron varios rastreros: el Calabazo, el del tío Zoquita, Los Llobos (aún funciona) y el del Cristo, y uno maquilero, la Máquina de Aurelio Alonso.

También Busnadiego, en la reguera de Carrizo, en la confluencia de los arroyos de La Devesa y El Valle, tuvo tres, uno aún en pie. Piedras Albas se sirvió de  otro en el arroyo de La Devesa, a la derecha de la actual carretera que une estas dos localidades.

Los vecinos que iban al molino rastrero transportaban el cereal, envasado en quilmas o fuelles, mediante carros o caballerías los días que les correspondía, encargándose de ponerlo en marcha y demás faenas. Los que acudían al maquilero, era su dueño quien realizaba las faenas propias del oficio, tomándole a cambio como sueldo la maquila, bien en dinero o  mediante una cantidad en grano ya estipulada.

En estos últimos, descargado el grano, se pasaba previamente a la limpiadora si era para consumo humano, o iba directamente a la tremuya. Una vez obtenida la harina, caía al farnal si el destino era para alimento animal, o a un sistema de vasos sinfín que la elevaban al cernedor.

En el molino de Pablo Martínez era muy corriente que coincidiesen varias personas de los pueblos de la comarca, organizándose improvisadamente amenas tertulias y hasta concurridos bailes maragatos, muy animados por el tamborín que algunos clientes  prevenidos traían.

Formas de propiedad

La necesidad de moler dio lugar a la edificación de pequeños molinos (molinos rastreros), bien por algún particular o, lo más común, por un grupo de vecinos. Los derechos de molienda se ejercían por velía: ciertos días u horas teniendo en cuenta el número de propietarios y la herencia. El grupo era el encargado del mantenimiento: la limpieza de la zaya, reparación de instalaciones y picado de muelas. Si pertenecía a un solo vecino, éste cobraba en grano la labor de la molienda mediante una unidad de áridos, el cuartillo. El molinero, a mediados del siglo pasado, venía tomando cuatro cuartillos (un celemín) por cada quilma de cereal.

 La casa

Los molinos rastreros eran de pequeño tamaño, de una sola planta, cuadrada o rectangular, con paredes de piedra y cubierta de losa o, en algunos casos, de paja.

Tenían un solo par de piedras y aprovechaban el agua de arroyos o de zayas destinadas para el riego de prados y huertas. La mayoría sólo molía en otoño, en invierno y principio de primavera, cuando el caudal era suficiente. Aprovechaban la caída natural del agua para mover el rodezno, a través de estrechas y pendientes conducciones  de madera.

Los maquileros, situados en las riberas de los ríos, disponían de su propia moldera y estanque para almacenar agua, obteniendo así mayor presión y rendimiento. Realizaban su trabajo todo el año, especialmente al inicio del otoño cuando la cosecha se acababa de realizar y el agua escaseaba en los rastreros. Las zayas se limpiaban anualmente, antes del inicio de los riegos y las presas sobre el río se reparaban en primavera y verano para así obtener un caudal mayor.