EL GALATEA. Buque de la Armada Española.

EL GALATEA. Buque escuela de la Armada Española.

Construí este barco, El Galatea, en 1975 sobre los planos adquiridos en Bilbao (Vizcaya). Era mi segundo barco de velas. Las distintas piezas fueron preparadas en mi pequeño taller teniendo en cuenta dichos planos y las consultas realizadas en distintas bibliotecas.

Medidas de la maqueta

Eslora total: 80 cm

Altura total del buque con velamen: 50 cm

El Galatea fue botado en Escocia en 1896 en el astillero Anderson Rodgers de Glasgow como barco de carga con el nombre de Glenlee (valle o estrecho por donde sopla el viento).

Pronto, a los dos años, fue comprado por otra naviera inglesa, que le dio el nombre de Islamount utilizándose para carga. A los dos años de servicio fue comprado por otra naviera inglesa, para los mismos usos hasta que llegó la primera guerra mundial, momento en el que la Armada inglesa lo usó en la contienda. Al terminar esta, prosiguió de nuevo como buque mercante hasta finales del año 1919 en el que es adquirido por la naviera italiana Stella donde prestó servicio con el nombre de Clarastella.

Hasta esa fecha el buque había realizado cuatro circunnavegaciones y doblado el Cabo de Hornos hasta dieciséis veces.

La naviera Stella le colocó dos motores diesel que movían dos hélices tripala, consiguiendo así una velocidad de ocho nudos. Se llevó a cabo una importante renovación para conseguir unos mejores alojamientos para la tripulación y se le dotó de corriente eléctrica.

 

En el año 1922 lo adquirió el gobierno español por 650.000 pesetas, atracando por primera vez en España en el puerto de Cartagena el 14 de diciembre de 1922.

En Cádiz y en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga se convirtió en Buque Escuela de Guardiamarinas,  siendo su primer comandante el Capitán de Fragata Don Ramón Martínez y Del Moral.

Inicia sus viajes haciéndose a la mar en el año 1925. En el año 1928 se vuelve a reformar cambiando sus motores y dotándolo de  grupo electrógeno de respeto de corriente continua.

Durante la guerra mundial el Galatea, para dejar claro su pabellón, exhibía en ambas bandas del casco sendas banderas de España.

Recién acabada la guerra civil, con una España con importantes necesidades económicas, el número de aprendices llegó a ser reducidísimo.

El 15 de diciembre de 1959 realizó su último viaje y quedó amarrado al Arsenal Militar de Ferrol.

De allí pasó a la estación Naval de La Graña donde seguiría formando a los futuros contramaestres de la Armada.

Como la Armada no se decidía por el desguace del Galatea, sin dotación y casi abandonado a su suerte, van desapareciendo poco a poco sus portillos de bronce, los motones, las pastecas, los cabilleros y muchas otras piezas. El Galatea, desarbolado, era la sombra de su majestuosa figura de otros tiempos.

En 1985 se le remolcó finalmente hasta Sevilla donde se conservará como centro de comunicaciones en la Expo de Sevilla y se amarró junto a la Torre del Oro.

En Sevilla se desiste de su rehabilitación por el elevado coste de la misma y es abandonado a su suerte. Sufre dos incendios, da refugio a mendigos y las pocas cosas de valor que aún conserva van desapareciendo hasta ocasionar la entrada de agua y llegar a reposar su casco en el lecho del río.

Se reflota y se vende en pública subasta el 30 de junio d 1992, por un precio de 8 millones de pesetas a la sociedad original Clyde Maritime Trust de Glasgow, que realiza unos trabajos imprescindibles para la navegación y una inspección de la Sociedad de Salvamento de Londres y se le extiende un certificado que autorizaba su remolque hasta Escocia. Se realizó su traslado a remolque hasta Greenock donde entra el 9 de junio de 1993 con una tripulación compuesta por tres voluntarios. Aquí se le realiza la inspección preliminar, la limpieza y pintura del casco, recuperando su inicial color negro. Fue remolcado hasta Glasgow y rebautizado con su nombre original en presencia del alcalde de Glasgow y del cónsul de España.

En marzo de 1997 se enviaron desde el Arsenal de la Carraca y desde Sevilla el juego completo de mástiles y vergas originales y se comenzó la instalación de 1000 metros cuadrados de cubierta de madera procedente de África.

Con un presupuesto de final de 2,1 millones de libras esterlinas, financiados por la National Heritage Lottery Found, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el ayuntamiento de Glasgow y la Agencia de Desarrollo de Glasgow, se llevó a cabo el proyecto de restauración total del buque.

Sus propietarios intentaron recuperar el mascarón original, que permanece expuesto en La Graña, Ferrol (La Coruña) y al no conseguirlo se encargó una réplica por 12 000 euros. La respuesta dada en tono de sorna fue que no se devolvería el mascarón hasta que los británicos  devolvieran Gibraltar. También se conserva en España un pescante de botes completo en La Graña. En el museo naval de Ferrol se encuentran la mesa y las sillas de la cámara de oficiales, así como la bomba real y los puños de las velas de capa del buque. En el Museo Marítimo de Barcelona se hallan los muebles del camarote del comandante, que no son los originales, ya que fueron sustituidos en 1941 y en la puerta de entrada principal del Real Club Náutico de Santa Cruz de Tenerife, la “rueda del timón” del Galatea, con la inscripción correspondiente.

 

Alzado de babor del Galatea

Vista de babor (plano)

 

Vista general del Galatea (babor)

Vista general

Cubierta de popa del Galatea

Popa

Vista de popa

Popa (detalle)

Velamen de proa

Proa (detalle)

Cubierta de proa del Galatea

Cubierta (detalle)

Vista general desde arriba

Vista desde arriba

Velamen de proa del Galatea

Vista general de proa

2 Responses to EL GALATEA. Buque de la Armada Española.

  1. Antonio Franganillo Martínez dice:

    Estoy absorto ,Martín ,contemplando este maravilloso trabajo.No sólo tiene valor la construcción del Buque Galatea,sino todo su historial que nos haces estudiar.Se me pasa el tiempo sin sentir, disfrutando de estas maravillas.

    • Martin dice:

      Gracias, Antonio. Hice un tercero y último por ahora, el San Felipe, que pronto verás colgado. El primero lo realicé en cartulina y me quedó muy bien pero como no le puse vitrina se me llenó de polvo y lo tuve que destruir.

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