Estuche de madera de castaño para castañuelas

Caja de madera de castaño para castañuelas

Este principio de año he estado elaborando este estuche de madera de castaño para alojar las castañuelas que voy ha construir para una persona muy especial y muy apreciada. Mide 25 cm de larga, 20 de ancha y 8 de alta.

La cara superior es de castaño con una mariposa en taracea, el frente con una greca a modo de faldón de corredor maragato bajo la moldura superior y una cenefa en su parte inferior. La contraportada, en taracea, presenta las iniciales de la destinataria.

La madera de castaño es reconocida entre los profesionales por sus nobles cualidades:
Elevada durabilidad natural: su composición química con alto contenido en taninos y su baja permeabilidad le confieren gran resistencia a la podredumbre en el exterior y a los xilófagos en el interior. El mejor exponente de esta durabilidad lo encontramos en los hórreos, muchos con más de 300 años de antigüedad.

Gran estabilidad dimensional: Es una de las maderas mas estables, es decir, poco nerviosa. Esta característica es especialmente ventajosa en trabajos donde la madera va a estar sometida a grandes variaciones de humedad y temperatura, como es el caso de las ventanas, puertas y tarimas.

Medianamente densa, lo que en elementos como ventanas o puertas supone una gran ventaja al sufrir menos los elementos de que se suspenden.

Buena trabajabilidad: Por su fácil mecanización, clavado, atornillado y pulido, además de tener/poseer/gozar de óptimas cualidades para el teñido, barnizado y encolado.

Belleza: Estéticamente muy atractiva, encaja bien tanto en ambientes rústicos como modernos. Es más cálida que su homólogo el roble y gana en belleza con el paso de los años.
El castaño ha sido la madera tradicionalmente empleada en el norte de España, Portugal e Italia para la construcción, carpintería y fabricación de muebles. En estos lugares hoy en día sigue siendo muy apreciada, por encima del roble y el iroko.
EL ÁRBOL:
De distribución circunmediterranea, llega por el este hasta el Cáucaso, por el norte alcanza el centro de Europa y baja hasta montes del norte de África. En España se encuentra en las zonas húmedas del norte, así como en algunas zonas del centro y Sur de la Península.

Aunque siempre se ha pensado que el castaño fue introducido en la Península Ibérica de mano de los Romanos, datos palinológicos (polen fosilizado) del cuaternario recopilados en la mitad norte peninsular, han revelado que esta especie formaba parte de la flora de aquella época. Eso sí, los romanos fueron responsables de su amplia propagación, fundamentalmente por su fruto.

Es un árbol de gran desarrollo que puede alcanzar los 30 m. de altura. Porte erecto o semierecto. Rápida formación del duramen, características que lo distingue de otras especies. Sistema radical profundo. Tienen un a gran longevidad pudiendo sobrepasar 1000 años de vida.

El castaño proporciona fruto, madera, sombra y enriquece las condiciones del suelo en el que vive, además de crear uno de los bosques más bellos que existen. Las excelentes características de su madera dieron lugar a que fuera ampliamente utilizada para los más variados usos. Se ha empleado tradicionalmente para la construcción (pontones y vigas), carpintería interior y exterior, toneles, barcas, postes y hórreos. Con las varas más finas de este árbol se fabrican cestos. Siempre ha sido muy apreciada para la elaboración de muebles, chapado fino o ebanistería en general. Otra aplicación ha sido el aprovechamiento de sus taninos en la industria de los curtidos.

En la actualidad, el castaño es una de las especies forestales más importantes y apreciadas por la calidad de su madera y sus múltiples aplicaciones.
LOS TANINOS EN EL CASTAÑO:
Los taninos, conocidos también por ácidos tánicos, son glúcidos con propiedades colorantes y antioxidantes. Se encuentran en el interior de la madera, y en contacto con el agua se pigmentan.

La madera de castaño muestra un alto contenido en taninos en su composición química. Esto, junto con su baja permeabilidad, le confiere gran resistencia a la podredumbre en el exterior y a los xilófagos en el interior y por ello tiene una elevada durabilidad natural.

Para evitar la afloración de taninos a la superficie de la madera así como un deterioro estético y pérdida de valor decorativo de la madera, se debe aplicar un producto bloqueador de taninos previamente al acabado final (lasur, barniz o aceite). Existen varias casas en el mercado que comercializan estos productos y que funcionan perfectamente. Es muy importante aplicar el bloqueador antitaninos en todas las caras de la madera, incluyendo las testas y los cantos. Estos productos interaccionan químicamente con los taninos bloqueándolos “in situ”, en una acción química que lleva a la formación de compuestos insolubles de color claro que no manchan la madera ni interfiere en el valor decorativo de la madera.

 

Taracea con mariposa

Cara superior

Portada con greca y mariposa en taracea

Frente y cara superior

Frente y contraportada

Frente y contraportada

Frente con las grecas

Frente delanterio

Contraportada en taracea (detalle)

Contraportada (detalle)

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